jueves, junio 25, 2009

.Curra vitae.

Tenía segundo nombre y sandalias: veinte pares perfectamente acomodados en un zapatero de plástico sobre la pared. Tenía una pecera mohosa y pollo calentando dentro del microondas: receta secreta.


Todavía tengo su curriculum sobre la mesa (hombre) y no logro decidirme a contratarlo, el de GBN (mujer) sigue junto al suyo. Llevan allí cinco días, varias medias lunas de mi taza de café y mostaza que ayer salió intempestivamente de un sándwich, saltó directo sobre la foto: la de ella: pasta amarilla versus frente, con mi dedo índice fui extendiendo la viscosidad por su cabello y ahora luce extravagante tinte fosfo amarillo que resalta sus ojos. Ella no tiene segundo nombre, él sí, ella terminó la carrera, él no, ella puso su foto del lado tradicional, él no: contrariedad formal, aliciente: queda poco aderezo blanco para el pollo. Si Dios existe debe tener una mesa similar: obvio: con más pollo y aderezo: nuestros curriculums estarían apilados en su púlpito personal bajo su incontable número de ojos: biografías abiertas, listas denotando habilidades, peso, metas, buenas, malas acciones, circunstancias piadosas y sobre todo el factor verdad: archivo fidedigno, claro, conciso, sin la subjetividad del sujeto en cuestión: dios dicen, es imparcial. Aquí leo la descripción de GBN: un metro con sesenta y cinco, manejo de paquetes computacionales, gusto por nadar, sin deudas, casa propia, trabajos anteriores en trasnacionales y casa hogar Querétaro: realidades menos que absolutas: tengo la impresión de visualizarla, imagino sus tacones negros y acharolados: pero no es suficiente.


Deslizo la silla hacia atrás y me levanto a servir un vaso con gelatina: fresa, leche del clavel, agua: su cuerpo brilla dentro del refrigerador: rosa: RGB, 209, 63, 73. Enciendo el tocadiscos: Blossom Dearie: long daddy green y vuelve a punzarme el apuro de los curriculums: tengo la opción de elegir uno o desechar uno. Enciendo un tabaco: pies colgados sobre el sillón: leo el curriculum de ODBL: toma de decisiones bajo presión, seguimiento de políticas, creatividad, dinamismo y pro- actividad, iniciativa, orientación al cliente, responsable. Ni peso ni altura: y no confío en la imagen donde sale trajeado, es engañosa, cualquiera lo es, más cuando su forma esta bajo el influjo de computadores: cejas anchas, barba prominente: ni pasatiempos ni metas: excelente ortografía. Colaboración con el desarrollo del concepto de moda FLESH: proyecto de ropa urbana emergente: ambivalencia: interesante hasta el punto donde pueda conseguir descuento o criticar mi vestido: definitivamente tampoco es suficiente.


Saldré y quizá, si dejo los dos curriculums muy juntos, una foto eliminará a otra o viceversa. Con sus dos cuerpos retratados sólo cinco dedos por arriba del ombligo, tendrán que valerse de dientes y medios brazos para atacar: en la imagen no hay codos, caderas, rodillas visibles: no existen. Apenas saldré del cuarto y comenzará la pelea entre dos gusanos humanoides, par elástico de espinas dorsales levantándose a mitad de la mesa con precipitación, ciempiés arrojándose con pura rabia: él se arrastra de su hoja a la de ella y sobre el domicilio personal propina un cabezazo auspiciado por fuerzas horizontales, cae aturdida, ella lo muerde del cuello columpiándose y girando hasta formar una especia de babero rojo en su camisa rosa: la nariz detecta olor a mostaza, él lo mencionó en la parte curricular de enfermedades: alergias, específicamente, y ella aprovecha la oportunidad para dejar ir su cabeza contra la boca en un golpe seco que le revienta los dientes mientras él se va sofocando lentamente: garganta cerrada, paladar inflamado: ella arriba, él abajo con las fosas nasales a reventar, ardiéndole de calor. Ella toma un pica-diente, pero una enorme caja Lala cae sobre su cuerpo gusano, se queda aplastada por unos segundos: mujer oruga furibunda con trozos de cabello amarillo e hilos de leche en sus ropas: ¡quiero ese empleo!: él, listo, ya está atrincherado bajo los dientes de un tenedor con los restos de mi cigarro encendido: granada de tabaco, nicotina en vuelo directo cabeza de ella: arde: se revuelca sintiendo la carne hervir, la onda caliente cierra de afuerza sus ojos que ahora se pierden entre la humareda que sale de sus orejas, boca, cuencas, y lo recuerdo: mostaza inflamable: y como una chinche, garrapata, cochinilla se deja ir, en un ultimo suspiro envuelve a su oponente con el cuerpo entero, cerrándose, formando una inmensa bola charrascada: ciempiés atrapando su presa. Y terminan de arder en 10 a 15 minutos: fuego lento: pero herviría de ser agua: evaporación y quizá entonces lluvia, eso enseñan en alguna escuela mientras dos gusanos humanoides regresan al marco de sus fotos, al currículum vitae que les brinda plena existencia en sociedad y quiza, un empleo.

1 comentario:

yo no me llamo javier dijo...

pura pelea de autobiografías contadas por los otros, grasias por tu oja de bida, nosotros te llamamos.

buenas salenas para vos cronopia cronopia.