miércoles, julio 09, 2008

Silence.



¡Cállate!
hasta que tengas
algo
que decir.

Cuando confío hablo. Dejo que todo fluya como si no necesitara de comas, puntos y signos de admiración. Ajusto la voz a los personajes de mi charla y rio sin parar. Ultimamente no. Hablo para mí, río para mí y Luis y mi gato. Afuera todo parece estar filtrado, como si estuvieran vetados temas que no se relacionen con fotografía y marcas, ¡hasta cómo ilumina la luz al maldito excusado es tema de debate! No quiero saber si compraron una nueva bolsa y siguen con los mismos calzones rohídos, si se cogieron al vecino a mitad de una película francesa, si descifraron un existencialismo con toda la poesía heredada de Borges y un porro. No quiero saber su nuevo proyecto cumbre en el arte, el análisis casi etimológico del último disco hecho con sonidos de mierda en la lluvia. No quiero escuchar. Estoy cansada.

3 comentarios:

Laura Pipitoria dijo...

siempre me gustan mucho las fotos que te tomas saludos jane

Ministry of Silly Walks dijo...

Este comentario no corresponde a este post, pero si no lo pongo aquí, luego no lo vas a leer.
Estoy harto emocionada por lo de la Jornada. Sígale. Felicidades. Aunque pongan otro nombre. Leí esa nota por cierto. Qué cosas.

Sardina dijo...

Me gusta observarte, eres una morrita muy especial, y lo digo de una manera neutral, dejando de lado cualquier sentimiento de cariño o similares que pueda sentir hacia ti. Y bueh, yo sé que lo que te digo ya lo sabes, lo admitas abiertamente o no, sé que lo sabes; ay nomás lo menciono para que también sepas que te veo y me gusta lo que hay en tu cabeza. Más allá de los piojos, piojosa, jejeje.

Te mando saluditos. A ti, a tus gatos y a Luis.