jueves, diciembre 06, 2007

Sin cintas, nada se pierde.

En unas horas las sandalias de Záza tendrán más correas que cintas, ¡y cómo no! si se empeña en hacer huaraches de lo que fueran unos comodísimos tenis morados. "Nada se pierde", dijo Záza a Naif, mientras recortaba y pegaba con hilo de pistache; y él le miró con la nariz constipada en pintura blanca.
“Si supieran que el verano se aproxima”, pensó Záza, “no andarían aún con los pies tan cubiertos!!”, y siguió trabajando en su próximo calzado.


2 comentarios:

sirako dijo...

bellísimo blog, ¿cómo me lo había perdido?.

káfe dijo...

hajajajajajaj. ay señorita.
no le digo y no me dice.
usted es de mis favoritas.