Si esta noche
sales a matar
Después de una semanita de andar vagando por la costa me vine de retacho al hogar. Me pasaron un montonal de cosas, algunas chuscas, otras lindas y la tristona nunca falta. Extrañaré mucho esos hermosos colores del mar, son realmente geniales y pues... ¡los rusos blancos!!! ¡¡yom, yom!! * pero los que hace el Benru siempre seràn los más shidos.
Las fotos salieron medio-medio pero dan la idea. La de la izquierda fue de un paseo en lancha donde pude ver una tortugotota y un delfìn.
La mariposa de mi espaldita fue hecha por un vato bien cholo con acento costeñito (rarotote chaval), le quedó dos trikis pero sorpresa fue la alergia causada por la seguramente muy barata henna, shale ni modo. Como dirían por ahi: ¡Estoy shava y se me hace fácil!.
Pues de amores yo huía porque el mío ya está bien correspondido. Hubo uno muy lanzado, se llama Omar, es de Guadalajara y tiene ¡¡ocho años!! éstos niños despiertos de ahora, capaz y hasta demanda me sacaba. Total me convenció, anduvimos buscando cangrejos y me enseñó a agarrarlos; tomamos una fresa colada, platicamos un rato hasta que llegó un tío para llevarselo a bañar pues era hora de cenar. La fotito del cangrejo la tomamos mi amigo y yo, estuvo realmente del nabo, los condenados corren en friega y hasta se dan el lujo de hacerlo de lado.
Todo estuvo genial, re-wonito, la comilonga tremenda...
Todo empieza y todo tiene un final: me alegra haber regresado no hay nada como la camita y la almohada de uno, sobre todo ya deseaba ver a Bieno.
Sin compromiso alguno con la ética y decidido a alcanzar la perfección en forma y expresión, Gautier se convirtió en uno de los principales parnasianos, los cuales pensaban que la poesía debía estar más atenta al efecto artístico que a la vida: l'art pour l'art.
Aunque detesto las despedidas hubiera preferido saber que moriría a solo verle tendidito sin moverse. He llorado a moco tendido por los rincones de la casa, lo extrañaré demasiado. Recuerdo muchas anécdotas que lo hacen ser tan especial: para empezar nadie sabía que su madre lo esperaba, prematuramente apareció chille y chille en el pasto, parecía una vaquita enana y panzona… una vez lo regalaron a unos electricistas que vinieron a mi casa, yo hice un panchote ¡pero al día siguiente regresó!, nadie supo cómo pero se quedó finalmente… le encantaba comer, de manera muy extraña por cierto, se tragaba todo lo que tenía a su paso a veces sin masticarlo, era un desesperado… saltaba como rana, perfecto para el circo... pasábamos ratos acostados en la cama elástica, él era mi confidente, se quedaba todo quietecito mientras yo no paraba de hablar… la única forma de tomarle fotos era que le cantara, después de un rato ponía cara de chiple… cuando estaba pequeñito apenas veía a Bieno y se volvía loco loco lo tenía muy consentido, se le acostaba en los pies y le mordisqueaba el pantalón hasta que lo acariciara... si lo ignoraba comenzaba a ladrar muy fuerte... cuando regresó Lola se puso celoso hacía circo maroma y teatro, apenas me agachaba se me dejaba ir encima y me llenaba de lenguetazos...

Bienvenida Lola, te extrañaba.
Ya ni la lloriqueada de Espiritrompa, no jodas ¡avisa!
Photico: maripossa de trapoo


