La atrapé mientras subía por la pared, le di una mosca muerta y nada sucedió. Fuera del placer de observarla y de la adrenalina generada del saber que podría picarme mientras dormía es bastante aburrido tener una araña presa: la liberé un día después.
domingo, febrero 17, 2013
sábado, febrero 02, 2013
lunes, enero 14, 2013
La cámara
Mirar la cámara luego de un considerable tiempo. A veces escapo de ella y es que también es un espejo, uno donde el gesto permanece quietecito para siempre. Nosotros ilusos, sandios, pensamos al mirarlo: "soy ese" cuando podríamos decir "ese es uno de los tantos que soy". Somos infinitos, nadie puede ser el mismo dos veces. Ni siquiera nosotros mismos, logramos repetirnos.
domingo, septiembre 30, 2012
sábado, septiembre 22, 2012
La sandía de Cortázar
Estoy boca arriba en mi cama, abrazando una sandía. Sobre el buró está la radio de donde brota a palabras lentas la voz de Julio Cortázar. Filosofa acerca de cómo las cosas y las personas tendemos a caernos y a levantarnos. En sus palabras el deseo de encontrarnos en un estado permanente de equilibrio, se me antoja como un capricho, una necedad convertida en finalidad. La frescura de la sandía sobre mi vientre, en mis antebrazos, me distrae. La disfruto de tan cerca. La aprieto hacia mí. Imagino que en cualquier instante puede abrirse e inundar con semillas y agua roja todo el cuarto. La compañía de Cortázar acrecienta mi comodidad, aunque le sé a leguas de distancia me reconforta. Me reconozco en su divagar, en la nube que aspira, en el lápiz que recae de la mesa tan parecido a nosotros, como sin conciencia, como si por primera vez.
Se escuchan mensajes comerciales. Algo sobre un jabón de coco. Tras la promesa de una piel suave Julio Cortázar regresa y reincorpora su lectura. Sé que no conozco este poema. Describe la separación entre la mente y el cuerpo. La conciencia se halla intacta pero no el lenguaje, es imposible comunicarse hacia el exterior. Sus versos me recuerdan una sesión hipnótica, mis párpados se sienten gruesos. Quiero jugar. Escucho con atención y me entrego a sus instrucciones para quedar aislada en un estado similar al coma.
Conforme pasan los minutos y voy renunciando al control de mi cuerpo, la idea de quedar atrapada en mi mente ya no parece tan placentera. Mis labios están sellados, el corazón lento, la respiración se reanuda en intervalos cada vez más cortos. Temo no poder despertar así que haciendo un gran esfuerzo, abro los ojos. Entorno la mirada y observo con asombro cómo de la sandía subiendo por mis muñecas, salen cientos de hormigas pequeñitas. Colonizan cada sitio de mí, cubriéndome toda. Las miro y me divierte su algarabía. Renuncio a la hipnosis por el gusto de verlas, me concentro en el tono empanizado que dan a mi piel y en las agradables cosquillas que me provocan sus diminutos pasos.
Conforme pasan los minutos y voy renunciando al control de mi cuerpo, la idea de quedar atrapada en mi mente ya no parece tan placentera. Mis labios están sellados, el corazón lento, la respiración se reanuda en intervalos cada vez más cortos. Temo no poder despertar así que haciendo un gran esfuerzo, abro los ojos. Entorno la mirada y observo con asombro cómo de la sandía subiendo por mis muñecas, salen cientos de hormigas pequeñitas. Colonizan cada sitio de mí, cubriéndome toda. Las miro y me divierte su algarabía. Renuncio a la hipnosis por el gusto de verlas, me concentro en el tono empanizado que dan a mi piel y en las agradables cosquillas que me provocan sus diminutos pasos.
Sueños,
con fecha 21 septiembre 2012.
martes, junio 12, 2012
"Frente a ella olvidaba momentáneamente mi eterna soledad. Sumire expandía las fronteras de mi mundo, me hacía respirar hondo. Era la única persona capaz de hacerlo(...)
Cuando hablaba con Sumire era cuando vislumbraba con mayor claridad mi existencia. Más que hablar, estaba pendiente de cada una de las palabras que brotaban de sus labios. Ella me preguntaba por esto y aquello; exigía además una respuesta. Si no se la daba protestaba, y si le salía con evasivas se enfadaba en serio. En este sentido era distinta a la mayoría de la gente. Sumire quería conocer de verdad mi opinión sobre diversas cuestiones. Así me acostumbré a darle respuestas precisas a sus preguntas y, a través de este intercambio, le revelaba a ella (y de paso a mí mismo)muchas cosas sobre mí"
Murakami, Sputnik mi amor.
lunes, mayo 21, 2012
miércoles, mayo 16, 2012
sábado, mayo 12, 2012
miércoles, mayo 02, 2012
jueves, abril 26, 2012
El circo
Vivo en un circo. Soy trapecista. Mi amiga y yo hablamos sobre la llegada de un nuevo integrante. Caminamos alrededor de la carpa, reímos, creo que comemos alguna especie de caramelo en barra. Hay enanos, elefantes, hombres musculosos y un tigre de colmillos filosísimos. A lo lejos se escucha el motor de un auto. Lo veo venir y parece que terminará de desarmarse para cuando llegue cerca de nosotras. Está formado con chatarra apilada, tiene dibujos a lápiz, a graffiti.
La carcacha se detiene cerca y corremos al lado del conductor para ver quién es. Me asomo sin trastabillar y descubro más imagenes y frases. El interior aumentó sus dimensiones, ahora es del tamaño de una habitación. Nadie está dentro. Intuyo de ti. Me pongo nerviosa, es una sensación de angustia y plegaria combinada.
Un instante después miro sobre mi hombro. Busco a mi amiga pero una multitud sorda me rodea, rodea el auto. Estoy sola. Regreso mis ojos al interior y sin más me encuentro con los tuyos. Han envejecido. Conservan su toque orgulloso y melancólico. Sonrío. A un lado aparece mi amiga y me quedo callada. Ella ignora quién eres. Vuelvo a tus ojos y juro en silencio que no diré a nadie quién eres.
Sueños,
con fecha 30 de marzo 2012.
jueves, abril 05, 2012
martes, marzo 20, 2012
lunes, marzo 05, 2012
sábado, marzo 03, 2012
viernes, marzo 02, 2012
miércoles, febrero 29, 2012
El lago
El cielo en verdes está pintado al óleo. Camino con Vaca Muerta, junto a un lago. Voy descalza. El sendero se siente acolchado, a pesar de las numerosas rocas. Lo miro de reojo y sé que habla. No escucho. Estoy dispersa pensando cómo sería tener varios amigos. Pertenecer a un grupo de seis, siete, al menos de tres. Cuidarse entre sí. Obligarse a salir cuando se está triste. Saberse de años. Me pregunto por qué no sé conservar a las personas. Él sigue hablando...
Despierto.
Lo primero que pienso es que (él) llevaba puesta una bata de hospital.
Sueños,
con fecha 22 de agosto 2011.
martes, febrero 07, 2012
lunes, enero 23, 2012
miércoles, enero 18, 2012
lunes, diciembre 12, 2011
jueves, diciembre 01, 2011
domingo, noviembre 06, 2011
lunes, octubre 24, 2011
martes, septiembre 20, 2011
viernes, junio 24, 2011
viernes, mayo 06, 2011
viernes, febrero 18, 2011
lunes, diciembre 20, 2010
domingo, diciembre 12, 2010
miércoles, diciembre 01, 2010
sábado, noviembre 20, 2010
.tenía un aroma distinto. azuloso y vaporoso. nunca antes había permanecido en ella la fragancia de algún amante. cerrando los ojos. suspiraba. era casi como estar con él del lado de la cama donde abrazan. porque su boca sabía a su boca. y sus dedos se sentían to da vía ensortijados entre su cabello. AMOR. AMOR. (repetía en mayúsculas). podría desmoronar mi rutina. para ir de la mano. para besarte a mitad de la noche. a mitad del día. a mitad del choque donde te defines insalvable. pero NO. la gracia de arriesgarlo todo por un "extraño" la perdió hace tiempo. y además disfrutaba de encuentros azarosos. miradas discretas. cartas. olores azulosos y vaporosos que. son exquisitos: Yo en soledad. acompañada por Tú, en soledad. en el irremediable destierro del nosotros.
jueves, noviembre 18, 2010
Carrera Uga-Uga

De dos en dos los piecitos de Oruga fueron cru zan do línea de salida. Tortuga seguía atrás, lenta, como quien apenas va escuchando su despertador por la mañana. Qué carrera señores, si las vieran competir por llegar a la meta, instalada a tan sólo seis metros.
Oruga que desayuna boruga, iba sola desplazándose a ras de suelo, mientras Tortuga-Fuga, intentaba acelerar. ¡Fuga! Tortuga! ¡Fuga! ¡Tortuga! gritaba Ardilla que encima suyo, sacudía riendas para darle ánimo. ¡Uga uga uga! repetía a cada golpe y así, pasaron los minutos:
5 ... 9... 39... 46... 58 y medio... (lo que parecía otra vez 58 y medio)... 59...
La carrera, estaba pareja. Eran centímetros de diferencia: una nariz de pinocho, cuatro suspiros de enamorado, dos platos de pozole; y enmedio del bosque, se escuchaban gritos apoyando a sus favoritos.
Pero de pronto, entre porras y obscenidades para distraer al adversario, Oruga tiró un zapato. Así que Ardilla creyendo ganar, soltó riendas, alzo brazos y al grito de un hijoesú... ¡cayó! sí ¡CA YÓ! y desde el suelo... ella y Tortuga vieron a Oruga posar su patita descalza tras la meta. No quedaba más. Aceptaron su derrota. ¡¡Muga!! ¡¡Men du gaa Oruga! uga uga uga ¡uu ga aaaa! sollozaron.

De dos en dos los piecitos de Oruga fueron cru zan do línea de salida. Tortuga seguía atrás, lenta, como quien apenas va escuchando su despertador por la mañana. Qué carrera señores, si las vieran competir por llegar a la meta, instalada a tan sólo seis metros.
Oruga que desayuna boruga, iba sola desplazándose a ras de suelo, mientras Tortuga-Fuga, intentaba acelerar. ¡Fuga! Tortuga! ¡Fuga! ¡Tortuga! gritaba Ardilla que encima suyo, sacudía riendas para darle ánimo. ¡Uga uga uga! repetía a cada golpe y así, pasaron los minutos:
5 ... 9... 39... 46... 58 y medio... (lo que parecía otra vez 58 y medio)... 59...
La carrera, estaba pareja. Eran centímetros de diferencia: una nariz de pinocho, cuatro suspiros de enamorado, dos platos de pozole; y enmedio del bosque, se escuchaban gritos apoyando a sus favoritos.
Pero de pronto, entre porras y obscenidades para distraer al adversario, Oruga tiró un zapato. Así que Ardilla creyendo ganar, soltó riendas, alzo brazos y al grito de un hijoesú... ¡cayó! sí ¡CA YÓ! y desde el suelo... ella y Tortuga vieron a Oruga posar su patita descalza tras la meta. No quedaba más. Aceptaron su derrota. ¡¡Muga!! ¡¡Men du gaa Oruga! uga uga uga ¡uu ga aaaa! sollozaron.
FIN
Para Chu, con cariño
viernes, noviembre 12, 2010
jueves, noviembre 11, 2010
viernes, septiembre 03, 2010
lunes, agosto 09, 2010

Bla, bla, bla, dice él. Mientras ella canturrea bla, bla, bla. El lenguaje de los enamorados es incómodo o en el mejor de los casos, indescifrable. Uno los mira y piensa: ¿qué jodidos les sucede? Ay mi cucarachita, mi corazonsote, mi mante-cosita, ay mi trompita de triceratops, mis labios de crayón pintao. Cuarenta grados centígrados y los muy inconscientes andan acurrucados como si hiciera re harto frío, confundiéndose los sudores, pero en fin qué hacerle. Voltearse pa´otro lado. Tragarse los comentarios para no morderse la lengua cuando caminan de la mano. Ellos, atrapan besos de viento, bucles de agua, zopilotes de caramelo negro. Ríen, mientras son perseguidos por los perros. Trepan árboles y lanzan suspiros convertidas en deseos. Comen tacos. Comen hormigas. Comen tiempos futuros. Dejan que las nubes les fermenten en los ojos y un día con suerte: deciden amar de verdad... Pinshes invasores de parques y paradas de camión, pinshes idealistas, pinshes... bo ni tos.
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