El Lunes regresó al mundo real y se percató de que allí nada -al menos realmente- había sucedido.
lunes, mayo 21, 2012
miércoles, mayo 16, 2012
sábado, mayo 12, 2012
miércoles, mayo 02, 2012
jueves, abril 26, 2012
El circo
Vivo en un circo. Soy trapecista. Mi amiga y yo hablamos sobre la llegada de un nuevo integrante. Caminamos alrededor de la carpa, reímos, creo que comemos alguna especie de caramelo en barra. Hay enanos, elefantes, hombres musculosos y un tigre de colmillos filosísimos. A lo lejos se escucha el motor de un auto. Lo veo venir y parece que terminará de desarmarse para cuando llegue cerca de nosotras. Está formado con chatarra apilada, tiene dibujos a lápiz, a graffiti.
La carcacha se detiene cerca y corremos al lado del conductor para ver quién es. Me asomo sin trastabillar y descubro más imagenes y frases. El interior aumentó sus dimensiones, ahora es del tamaño de una habitación. Nadie está dentro. Intuyo de ti. Me pongo nerviosa, es una sensación de angustia y plegaria combinada.
Un instante después miro sobre mi hombro. Busco a mi amiga pero una multitud sorda me rodea, rodea el auto. Estoy sola. Regreso mis ojos al interior y sin más me encuentro con los tuyos. Han envejecido. Conservan su toque orgulloso y melancólico. Sonrío. A un lado aparece mi amiga y me quedo callada. Ella ignora quién eres. Vuelvo a tus ojos y juro en silencio que no diré a nadie quién eres.
Sueños,
con fecha 30 de marzo 2012.
jueves, abril 05, 2012
martes, marzo 20, 2012
lunes, marzo 05, 2012
sábado, marzo 03, 2012
viernes, marzo 02, 2012
miércoles, febrero 29, 2012
El lago
El cielo en verdes está pintado al óleo. Camino con Vaca Muerta, junto a un lago. Voy descalza. El sendero se siente acolchado, a pesar de las numerosas rocas. Lo miro de reojo y sé que habla. No escucho. Estoy dispersa pensando cómo sería tener varios amigos. Pertenecer a un grupo de seis, siete, al menos de tres. Cuidarse entre sí. Obligarse a salir cuando se está triste. Saberse de años. Me pregunto por qué no sé conservar a las personas. Él sigue hablando...
Despierto.
Lo primero que pienso es que (él) llevaba puesta una bata de hospital.
Sueños,
con fecha 22 de agosto 2011.
martes, febrero 07, 2012
lunes, enero 23, 2012
miércoles, enero 18, 2012
lunes, diciembre 12, 2011
jueves, diciembre 01, 2011
domingo, noviembre 06, 2011
lunes, octubre 24, 2011
martes, septiembre 20, 2011
viernes, junio 24, 2011
viernes, mayo 06, 2011
viernes, febrero 18, 2011
lunes, diciembre 20, 2010
domingo, diciembre 12, 2010
miércoles, diciembre 01, 2010
sábado, noviembre 20, 2010
.tenía un aroma distinto. azuloso y vaporoso. nunca antes había permanecido en ella la fragancia de algún amante. cerrando los ojos. suspiraba. era casi como estar con él del lado de la cama donde abrazan. porque su boca sabía a su boca. y sus dedos se sentían to da vía ensortijados entre su cabello. AMOR. AMOR. (repetía en mayúsculas). podría desmoronar mi rutina. para ir de la mano. para besarte a mitad de la noche. a mitad del día. a mitad del choque donde te defines insalvable. pero NO. la gracia de arriesgarlo todo por un "extraño" la perdió hace tiempo. y además disfrutaba de encuentros azarosos. miradas discretas. cartas. olores azulosos y vaporosos que. son exquisitos: Yo en soledad. acompañada por Tú, en soledad. en el irremediable destierro del nosotros.
jueves, noviembre 18, 2010
Carrera Uga-Uga

De dos en dos los piecitos de Oruga fueron cru zan do línea de salida. Tortuga seguía atrás, lenta, como quien apenas va escuchando su despertador por la mañana. Qué carrera señores, si las vieran competir por llegar a la meta, instalada a tan sólo seis metros.
Oruga que desayuna boruga, iba sola desplazándose a ras de suelo, mientras Tortuga-Fuga, intentaba acelerar. ¡Fuga! Tortuga! ¡Fuga! ¡Tortuga! gritaba Ardilla que encima suyo, sacudía riendas para darle ánimo. ¡Uga uga uga! repetía a cada golpe y así, pasaron los minutos:
5 ... 9... 39... 46... 58 y medio... (lo que parecía otra vez 58 y medio)... 59...
La carrera, estaba pareja. Eran centímetros de diferencia: una nariz de pinocho, cuatro suspiros de enamorado, dos platos de pozole; y enmedio del bosque, se escuchaban gritos apoyando a sus favoritos.
Pero de pronto, entre porras y obscenidades para distraer al adversario, Oruga tiró un zapato. Así que Ardilla creyendo ganar, soltó riendas, alzo brazos y al grito de un hijoesú... ¡cayó! sí ¡CA YÓ! y desde el suelo... ella y Tortuga vieron a Oruga posar su patita descalza tras la meta. No quedaba más. Aceptaron su derrota. ¡¡Muga!! ¡¡Men du gaa Oruga! uga uga uga ¡uu ga aaaa! sollozaron.

De dos en dos los piecitos de Oruga fueron cru zan do línea de salida. Tortuga seguía atrás, lenta, como quien apenas va escuchando su despertador por la mañana. Qué carrera señores, si las vieran competir por llegar a la meta, instalada a tan sólo seis metros.
Oruga que desayuna boruga, iba sola desplazándose a ras de suelo, mientras Tortuga-Fuga, intentaba acelerar. ¡Fuga! Tortuga! ¡Fuga! ¡Tortuga! gritaba Ardilla que encima suyo, sacudía riendas para darle ánimo. ¡Uga uga uga! repetía a cada golpe y así, pasaron los minutos:
5 ... 9... 39... 46... 58 y medio... (lo que parecía otra vez 58 y medio)... 59...
La carrera, estaba pareja. Eran centímetros de diferencia: una nariz de pinocho, cuatro suspiros de enamorado, dos platos de pozole; y enmedio del bosque, se escuchaban gritos apoyando a sus favoritos.
Pero de pronto, entre porras y obscenidades para distraer al adversario, Oruga tiró un zapato. Así que Ardilla creyendo ganar, soltó riendas, alzo brazos y al grito de un hijoesú... ¡cayó! sí ¡CA YÓ! y desde el suelo... ella y Tortuga vieron a Oruga posar su patita descalza tras la meta. No quedaba más. Aceptaron su derrota. ¡¡Muga!! ¡¡Men du gaa Oruga! uga uga uga ¡uu ga aaaa! sollozaron.
FIN
Para Chu, con cariño
viernes, noviembre 12, 2010
jueves, noviembre 11, 2010
viernes, septiembre 03, 2010
lunes, agosto 09, 2010

Bla, bla, bla, dice él. Mientras ella canturrea bla, bla, bla. El lenguaje de los enamorados es incómodo o en el mejor de los casos, indescifrable. Uno los mira y piensa: ¿qué jodidos les sucede? Ay mi cucarachita, mi corazonsote, mi mante-cosita, ay mi trompita de triceratops, mis labios de crayón pintao. Cuarenta grados centígrados y los muy inconscientes andan acurrucados como si hiciera re harto frío, confundiéndose los sudores, pero en fin qué hacerle. Voltearse pa´otro lado. Tragarse los comentarios para no morderse la lengua cuando caminan de la mano. Ellos, atrapan besos de viento, bucles de agua, zopilotes de caramelo negro. Ríen, mientras son perseguidos por los perros. Trepan árboles y lanzan suspiros convertidas en deseos. Comen tacos. Comen hormigas. Comen tiempos futuros. Dejan que las nubes les fermenten en los ojos y un día con suerte: deciden amar de verdad... Pinshes invasores de parques y paradas de camión, pinshes idealistas, pinshes... bo ni tos.
viernes, julio 30, 2010
miércoles, julio 28, 2010
sábado, julio 24, 2010

Dio dos vueltas en el aire con la habilidad de un ninja. Pero al caer, su figura ya no era humana. Su voz fue reemplazada por maullidos alabastrados y acidosos. Era gris. Rapaz. A veces, vomitivo. Hijo de La Placa. Con infinidad de cielos guardados en las garras. Su iris incandescente, te daba ganas de estrellarte sin recibos, ni pendientes... Gato. Gato. Gato Gris... que gusta atacar de noche.
jueves, julio 15, 2010
Sueños


No sé qué andaba buscando. Un sabor a limón, un micromomento de esos que te hacen suspirar. Quizá, deseaba sentir trompitas de caracol en la panza. O verme correteada por un grupo de bandidos tiburones. No. Eso último no. Ahora que lo pienso, mi mente miente. En ese sueño era un pez y nada más. Aleteando... Nadando cuando el amarillísimo sol se filtra por el hilo que nos divide de su mundo. Fue así, sin rodeos ni razón: mi colchón, el ancho mar.
sábado, julio 10, 2010
Panzer

El trato fue: la tortuga a cambio de los pasaportes. Pero para N, Panzer era más que poder huir, más que poder salir del país con M y echar nueva vida bajo el nombre de Elías Rojo y Catrina Campos. Mientras esperaba al traficante, sudaba. Quería desaparecer, anclarse al momento donde Papá Emilio llegó con una tortuga que más tarde, crecería y crecería hasta convertise en Panzer.
La pistola le hacía frío en la pierna. Era un hombre, sin duda, y volvía a sentirse niño mientras pensaba cómo llevarse el arma del tobillo al objetivo en caso de ser necesario. ¿Me extrañarás? le preguntó a Panzer seguro de que lo escuchaba. A veces cuando se sentía ajeno salía al jardín y se sentaba esperando a que le demostrara su cariño. Un rasguño, un parpadeo, una caricia con su mano rugosa. Nunca sucedió. No al menos en la vida real porque a sus amigos disfrutaba contando cómo Panzer se acercaba, apenas veía su sombra en el pasto.
Pero era todo. La tortuga a cambio de los pasaportes. El recuerdo tangible de Papá Emilio por no ser rociado en plomo, por la espalda seguramente, en cualquier sitio. Y esperaba. Apretaba los ojos para no dejar escapar los recuerdos, para hacerse fuerte y convencerse de que canjear a Panzer no era canjear a Papá Emilio. E intranquilo imaginábase ya en el avión. Con M a su lado, huyendo y sonriendo al mañana.

El trato fue: la tortuga a cambio de los pasaportes. Pero para N, Panzer era más que poder huir, más que poder salir del país con M y echar nueva vida bajo el nombre de Elías Rojo y Catrina Campos. Mientras esperaba al traficante, sudaba. Quería desaparecer, anclarse al momento donde Papá Emilio llegó con una tortuga que más tarde, crecería y crecería hasta convertise en Panzer.
La pistola le hacía frío en la pierna. Era un hombre, sin duda, y volvía a sentirse niño mientras pensaba cómo llevarse el arma del tobillo al objetivo en caso de ser necesario. ¿Me extrañarás? le preguntó a Panzer seguro de que lo escuchaba. A veces cuando se sentía ajeno salía al jardín y se sentaba esperando a que le demostrara su cariño. Un rasguño, un parpadeo, una caricia con su mano rugosa. Nunca sucedió. No al menos en la vida real porque a sus amigos disfrutaba contando cómo Panzer se acercaba, apenas veía su sombra en el pasto.
Pero era todo. La tortuga a cambio de los pasaportes. El recuerdo tangible de Papá Emilio por no ser rociado en plomo, por la espalda seguramente, en cualquier sitio. Y esperaba. Apretaba los ojos para no dejar escapar los recuerdos, para hacerse fuerte y convencerse de que canjear a Panzer no era canjear a Papá Emilio. E intranquilo imaginábase ya en el avión. Con M a su lado, huyendo y sonriendo al mañana.
miércoles, julio 07, 2010
Se nos cayó el cielo


¡El cielo se va a caer y el Rey lo debe saber! dijo la gallinita en un viejo cuento infantil, y tal y como predijo, esta mañana vimos derrumbarse parte de nuestro techo en la oficina del Periódico.
La mañana transcurría normal. Ale 1, Ale 2 y Jan parloteaban acerca de las noticias del día. Y entre escribir, beber café, fumar y convencerse de que, los hombres son unos culeros, un suceso vino a transformar su tranquilidad en susto.
Después de haber actualizado la página, de leer que el perredista Chucho se reunió con César Nava del PAN y Luis Walton Aburto de Convergencia para posibles alianzas del 2012; las tres decidieron ir por café (Dolca y con canela) a la cocina.
Y fueron. En eso estaban, chacoteando, cuando de repente un estruendoso sonido se esuchó en el cuarto contiguo donde pasan más de ocho diarias... ¡Puff! ¡Zas! Las tres corrieron a ver qué había ocurrido y cuán grande fue su sorpresa al ver cómo un trozo de techo se desprendió, ¡paaff! cayendo encima de dos cubículos.
¡La Macc! gritó una, mientras otra enclochada en un no mames no podía creer que la muerte estuviera tan cerca y más cuando no tienen seguro social. Y la tercera que reía de nervios sólo continuó carcajeándose y fue por la cámara, para tomar nota de lo sucedido.
Y sí, tal como aseguró la gallinita Penny !el cielo se va a caer y el Rey lo debe saber!, así que cuidado, corran a decirle a todos ¡qué estamos en peligro!
La mañana transcurría normal. Ale 1, Ale 2 y Jan parloteaban acerca de las noticias del día. Y entre escribir, beber café, fumar y convencerse de que, los hombres son unos culeros, un suceso vino a transformar su tranquilidad en susto.
Después de haber actualizado la página, de leer que el perredista Chucho se reunió con César Nava del PAN y Luis Walton Aburto de Convergencia para posibles alianzas del 2012; las tres decidieron ir por café (Dolca y con canela) a la cocina.
Y fueron. En eso estaban, chacoteando, cuando de repente un estruendoso sonido se esuchó en el cuarto contiguo donde pasan más de ocho diarias... ¡Puff! ¡Zas! Las tres corrieron a ver qué había ocurrido y cuán grande fue su sorpresa al ver cómo un trozo de techo se desprendió, ¡paaff! cayendo encima de dos cubículos.
¡La Macc! gritó una, mientras otra enclochada en un no mames no podía creer que la muerte estuviera tan cerca y más cuando no tienen seguro social. Y la tercera que reía de nervios sólo continuó carcajeándose y fue por la cámara, para tomar nota de lo sucedido.
Y sí, tal como aseguró la gallinita Penny !el cielo se va a caer y el Rey lo debe saber!, así que cuidado, corran a decirle a todos ¡qué estamos en peligro!
FIN
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